martes, 1 de abril de 2008

Viejos

“A mi me gusta mucho el café. Antes de caerme y quedarme así siempre iba por ahí a tomar café. Cuando era chica iba al mismo sitio con mi hermana, que nos encantaba, y el dueño del bar decía que éramos sus mejores clientes, pero cuando comenzó la guerra ya no se consiguió más café bueno”.

Los viejos son capaces de sorprender, de emocionar, de ser actores de tiempos que no hemos podido vivir. Los viejos son supervivientes de otro mundo que jamás conoceremos.

Son la otra cara de unas costumbres que hacen que el grueso de la gente se emocioné con un ser que comienza a hablar, y no dice nada interesante, y margina a su vez a los viejos y sus historias.

Me encanta escuchar las historias de los viejos, siempre me han interesado. Llamarme insensible o lo que tengan ganas, pero no me emociona un enano que dice malamente “agua” y si las experiencias que cuentan los viejos.

7 comentarios:

Lord Innos dijo...

Ves? al final sos un tierno... o un maricon xD

pd: hay post dedicado para ti en mi blog :P

Gloria dijo...

A mi también me causan ternura, cada vez más, aunque siempre me gustó escuchar sus historias a mi también.

Ayer, casualmente, almorcé con un señor y una señora mayor en el bar al que voy a diario, no había mesas, así que nos juntamos los tres que asiduamente nos encontramos por allí, me lo pasé bien escuchándoles, me reí mucho y también me emocioné un poco. :).

muchos besos

Sra. Garrafa dijo...

Pues seremos todos unos moñitas, cosa de lo que me alegro. Siempre me quedé con la boca abierta al escuchar las historias de mi abuelo de "cuando me llevaron con 16 años, me plantaron un fusil y me dijeron o disparas a estos o te disparamos" o de "cuando pasábamos tanta hambre que los amigos me dieron de comer un gato y yo me lo comí inocente tan ricamente" o de mi tía-abuela, mi medio-madre: "cuando bajaron a mi hermano chico por la cuesta y yo no sabía quien era el muerto, todo por ayudar a un viejo que no podía cavar la zanja..." "cuando tejíamos el esparto y con lo que nos iban dando íbamos comprando un tomatillo para el puchero del almuerzo, seguíamos tejiendo y nos daban para una zanahoria para el puchero del almuerzo y así se iba haciendo la comida, durante toda la mañana", "cuando trabajábamos de sombra a sombra y dormíamos en el mismo cortijo del señorito por un plato de comida. Eso sí, de noche hacíamos nuestros bailes" "Cuando mi novio no podía pisar el escalón de casa,teníamos que hablar desde la ventana y mi hermano chico le daba puntapiés a los chinos avisando de que llegaba para que el novio se fuese"...
Historias que, aún repetidas miles de veces por no recordar que ya han sido contadas, me seguiría fascinando poder escucharlas otras mil más si no fuese porque ya sólo me queda que pasen los años para escuchar las de mis padres.
En fin, que acabo yo de contar mi historieta como si fuese otra anciana más.
PD: ¿Quién es ese enano?Estoy perdida del mundo.

Lourdes García dijo...

Hola hace años no te escribía. A mi también me encanta escuchar a los viejos, creo que si pones atención, detenidamente, puedes realmente aprender más de lo que ellos quieren que sepas . . . Los estilos de vida, la forma de vestir, la música, los problemas políticos . . . todo cambia

La Miss dijo...

no te pierdes nada señora garrafa, me referia con eso a los niños.

Alicia dijo...

Por eso desde pequeñito has sido el favorito de las viejas, siempre las has entretenido con tus charlas, y las has hecho sentir valiosas al prestarle atención a sus relatos. Siempre me decían :"que afortunada es por tener un hijo tan simpático y cariñoso!"(no te conocían bien, jajajjaja) Me gustó mucho tu nota, sobre todo lo de sobrevivientes del mundo que jamás conoceremos, es cierto.

Guicciardi dijo...

Joder, al fín alguien que opina como yo.

Siempre he quedado como una insensible al decir que me causa mucha mas ternura una persona mayor que un niño pequeño, porque el niño, al fín y al cabo, tiene toda una vida por delante, mientras que el viejo, lo ha tenido todo, y ahora se ve relegado a la soledad, a que le ignoren, y a una decadencia física brutal.

Es horrible que no seamos conscientes de que necesitan mucha mas ayuda de la que les damos.