viernes, 17 de agosto de 2007

La vida secreta de obras y camiones

Más de una vez he escuchado a una señorita ofendida y molesta por comentarios que se le han hecho desde una obra o un camión. En algunos casos también he oído a alguna quejarse por todo lo contrario, pero en todos los casos se comete una injusticia grandísima al apuntar hacia al hombre del que salen esas palabras.

Puede sonar raro, pero he logrado explicar científicamente el fenómeno. Tanto las obras como los camiones tienen vida propia y son ellos, quienes sirviéndose del cuerpo del hombre, lanzan comentarios soeces al paso de una dama.

El hombre no es mas que el medio a través del cual se expresan las almas de transportes y edificios en construcción, por más educado o vergonzoso que pueda ser el hombre la fuerza superior de estos entes utilizan su cuerpo para sus propios fines.

Incluso hay un caso que no deja duda y lo digo en primera persona. Quienes me conocen saben que no soy hombre de decir groserías a las mujeres por la calle. Pues bien, yo mismo he sido utilizado, en este caso, por un camión para llevar a cabo sus fechorías.

Antes que alguien lo diga no estoy justificando mi comportamiento, ni en aquel momento me amparé en un camión para dar rienda suelta a mis comentarios más bajos. Esto ocurrió en Italia, por aquel entonces apenas si era capaz de expresarme en italiano, e inexplicablemente, o explicable bajo esta teoría, era capaz de decir las barbaridades mas grandes a la mujeres en la lengua de Petrarca.

No era yo, estaba poseído, era la vida secreta de las obras y los camiones que, a través de mi, estaba haciendo de las suyas.

2 comentarios:

Sra. Garrafa. dijo...

Tengo que decir que es totalmente cierta tu teoría, aunque también es cierto que tu teoría la descubrí mucho antes que tú. Tenía yo un amigo onubense, al que conocí de socorrista, un chico guasón, divertido y juerguista pero siempre educado, que llegó a ser un noviete de mi hermana. Trabajó en los más diversos empleos que podáis soñar, y un día me contó su experiencia en los andamios. Ciertamente ni él ni yo nos lo podíamos creer, tal y como tú cuentas, poseido por una voz que sale de no sabemos donde, diciendo las burradas más grandes de la historia.
Sobre dichas frasesitas podrías haber creado una entrada, porque no tienen desperdicio algunas.
Ahora, para artista mi amiga, que se vuelve para el de turno y le dice: "killoooo, que conozco a tu mujéeee". Teníais que ver la cara del susodicho.

De todos modos, siempre es incómodo, sobre todo cuando se tiran 4 años con la obra de los pisos de al lado y cuando otro año más los tienes metidos dentro de casa. No puedo.

Javier Orcali McFly dijo...

a mi no me lo contaron, lo viví en primera persona, es una verdad que saben todos los transportistas y segun pude saber tambien de la construcción.
Me hizo mucha gracias lo de "killoooo, que conozco a tu mujéeee", amiga tuya tenia que ser...