
Esa fue la noticia, se abrieron los telediarios de todo el mundo con el tema haciendo hincapié, claro está, en la ayuda que el país de turno estaba enviando para paliar las necesidades de la castigada población.
Personalmente conozco gente en Perú que días después de la tragedia, todavía con el susto en el cuerpo, me contó su experiencia y que unos cuantos días después no había podido contactar con muchos amigos y no sabía que suerte habían podido correr.
De la tragedia, como siempre, ya han hecho sangre suficiente los medios de comunicación ¿Pero que hay de los damnificados dos semanas después?
Abandonados a su suerte estarán, con el estado peruano haciendo lo que puede y mientras tanto hace días que no veo nada en los medios al respecto. Como siempre somos los mas solidarios por dos días, que buena gente que somos. Eso nos creemos y nos quedamos tan tranquilos hasta que otra tragedia salga en la tele y volvamos a compadecernos de esa pobre gente por un rato para sentirnos bien con nosotros mismos.