miércoles, 4 de junio de 2008

Sergei Bubka del desierto

Sergei Bubka del desierto nació en un lugar que no sabes ni donde está. Se le negaron las oportunidades que a algunos incluso se nos regalan. Su futuro era incierto y poco esperanzador. Dejar su tierra, su gente y su vida se antojaba la única salida.

Su camino fue más peregrinación que camino, su historia una muestra clara de que este mundo está enfermo. Para ganarse la vida tuvo profesiones como vendedor de agua fría por 10 euros al mes, pero ni esa, ni ninguna de las piedras encontradas en su camino fueron capaces de borrar esa blanca sonrisa de su cara.

Noventa intentaron cruzar el desierto a pié, pero solo Sergei y 17 más llegaron al final. La desesperación hace a veces sacar fuerzas donde no las hay y que 5 litros de agua sean cargados y dosificados durante 5 largos días. Luego del desierto siguió la valla, cada vez que la tenía cerca el ser humano le hacia volver en unas horas sobre sus pasos de meses y así por tres veces. Un capricho del destino hizo que la cuarta fuera la vencida. Algunas heridas en la pierna el único daño colateral.

El camino había consumido tres año de su vida, un desierto y una valla infame habían quedado detrás. Su sonrisa se iluminó más que nunca, pero la realidad fue quien se entrometió nuevamente en su camino. El desierto es un regalo de la naturaleza, la valla el primer obstáculo injusto y solo una metáfora de lo que llega después. Detrás de la valla se esconden miles de vallas, mucho más discretas, pero más difíciles de saltar.

Sergei Bubka del desierto jamás será reconocido como su homónimo olímpico, a pesar de que su gesta fuera meritoria, él nunca fue un deportista de elite, el motor que le movía se llama desesperación. Pero lo más meritorio del caso no fue su gesta, que observada desde el punto de vista de los obesos y sedentarios primermundistas, se antoja una proeza sobrehumana, sino el que nunca se borró de su rostro esa blanca sonrisa

Ahora Sergei intenta seguir saltando vallas y atravesando desiertos, las vallas y los desiertos de esta puta sociedad.

2 comentarios:

Gloria dijo...

Vayaaaa, si la historia va a dar creatividad.

Un poco de música y ya la tienes ;)
Aun la tengo, que lo sepas.
Besos

Gloria

Soledad Burgos dijo...

y lo seguirá haciendo, eso es seguro
abrazos